El diseño como pensamiento

Cada día nos enfrentamos a la constante de solucionar problemas. Por minúsculas que parezcan las situaciones, requieren de nuestra atención y creatividad para poder ser resueltas, me refiero a la metodología o filosofía de pensar en términos de diseño o “design thinking” popularizado por la universidad de Stanford. Significa abordar las situaciones como problemas de diseño, priorizando al usuario y haciéndonos más empáticos como profesionistas y por consecuencia, más conscientes como seres humanos.

En Alicia trabajamos con una metodología apoyada en el pensamiento de diseño que llamamos I+D+A (Investigación + Diseño y desarrollo + Acción). En esta ocasión quiero platicarles sobre la letra “D” de esta metodología.

Nuestro acercamiento para resolver situaciones como si fueran problemas de diseño ha sido muy diverso, por ejemplo: diseñar productos, sintetizar iniciativas de ley para ser llevadas a la comunidad y ser entendidas de una manera amigable y clara, o llevar las iniciativas comunitarias, para convertirlas en leyes, bajar a una idea sencilla complejos procesos, explicar una patente o abordarla para su creación. Este proceso de diseño y desarrollo hace posible llegar a soluciones menos intuitivas y más fundamentadas en las necesidades del usuario final. Cualquiera que sea la problemática, es necesario conservar un enfoque empático mediante el análisis y la comprensión de cómo el usuario se relaciona con el problema y así proponer o mejorar su solución. Finalmente, probar nuestros prototipos con personas reales, con los usuarios finales, nos ha ayudado a refinar nuestro punto de vista y a tener propuestas funcionales. Como dicen en la universidad de Stanford: “Prototipa como si tuvieras razón, pero prueba como si estuvieras equivocado.”